Cebollino: ¡Cabrón! ¡Hijo de perra! ¡Llevo sin cobrar 3 putos meses por esto de la puñetera crisis! ¡¿Y tienes las santas narices de mandarme primero a Japón y luego de llamarme un 1 de enero para que felicite el nuevo año a los lectores que se habrán olvidado de este blog como yo me olvidé del dinero?! ¡Yo no sé ni cómo esto sigue vivo, cómo puedes tener aún visitas y como los fans del Facebook pueden tenerte aún por ahí en sus páginas favoritas! Y claro, tienes el valor de actualizar cuando te da la gana, vestirme de ciervo y hacerme sonreír en una foto cutre para que tus lectores se crean que te has preocupado por ellos cuando en realidad has preparado esta entrada una semana antes y la has dejado programada mientras tú te vas de fiesta a emborracharte con Cava y Champagne!
Vaya... alguien lleva una buena temporada sin dinero, y sin polvos ¿eh? Veamos, he tenido esto muy descuidado, creo que no hace falta ser un adivino y un investigador para darse cuenta. Pondría alguna excusa como que he estado muy metido en mis estudios (que lo he estado, a ver qué os vais a pensar), pero la verdadera razón es que el poder de una nueva red social me arrastró hasta los confines de la dejadez y ahora sólo me dedico a ella... Sí, queridos lectores, el pajarillo azul de Twitter me tiene agarrado por las pelotas. El vicio llega hasta límites insospechables, relleno las preguntas de los exámenes en 140 caracteres nada más y mis seguidores saben más de mi vida que mis padres.
Retwitteo, favoriteo, respondo, y pongo tuits ingeniosos para que la gente se ría un rato a la vez que piense lo gilipollas que soy y lo triste que puede llegar a ser mi vida. Pero eso no importa, porque año nuevo, vida nueva. Dejaré atrás estos vicios y... ¡bah! A quién quiero engañar, voy a seguir enganchado a esta mierda hasta que salga una red social más tonta y más adictiva (parezco un drogadicto buscando jeringuillas). Con lo abandonado que he tenido esto, parece que no he vivido el año 2010, pero en realidad sí.
2010 ha sido así. Sus cosas buenas, sus cosas malas (bastantes más que las buenas). Muchas veces, cada vez que ponías las noticias, te daban ganas de vomitar, porque salían muertes, rebeliones, crisis, accidentes, huelgas, manifestaciones... Pero bueno, hay que vivir con la conciencia de que el mundo se está yendo un poco al garete; veremos si en 2011 le da por recomponerse un poco y recobrar la cordura que ha perdido. Yo seguiré en mis trece de no actualizar demasiado, pero sí pasaré el fregasuelos de vez en cuando para contaros como va todo desde mi pequeña casa y vida.
Ups, esto me ha quedado más deprimente de lo que pretendía... ¿Perdón? ¡Bah!, ir a emborracharos un poco, que al día siguiente ya ni os acordaréis de lo que habéis leído. Ojos que no ven... patá en los cojones. ¡FELIZ AÑO!

Si sois fumadores: espero que el estrés de no poder fumar por ahí (Nueva Ley) no os convierta en sanguinarios asesinos que buscan lugares para fumar libremente y sin ataduras.

Feliz año a ti también.
ResponderEliminarBuen resumen del año ya terminado. Sí, hemos vivido muchas cosas y aún nos esperan más...
Espero que tengas un feliz año 2011 y te desenganches del Twitter xD
Un besazo.