miércoles, 30 de diciembre de 2009

El Señor de los Facebook

Cuando todos creíamos que no se podía inventar nada más, alguien inventó a Dios, otro inventó que Dios inventó el universo y un tercero inventó… ¡Facebook! Por lo que tengo entendido, los dos primeros (unos enanos que andaban descalzos los muy cerdos) tuvieron que recoger su hatillo y marcharse a Mordor para morir en el fuego del monte. En ese momento, una gran F azul se dibujaba en una torre rodeada de fuego mientras un ojo gigante bajaba indignado de ella reclamando su sitio y buscando su lentilla.

Tres Facebook para los que crean grupos como el del pez de colores. Siete para los que apoyan a los que pegaron a Berlusconi y al Papa. Nueve para los que se tiran media vida cultivando un huerto en su granja o sirviendo hamburguesas en un bar. Uno para el Señor Oscuro, aquel que se sentó en su silla del ordenador y creó el primer grupo de “Señoras que…”. Un Facebook para conectarlos a todos. Un Facebook para saludarlos por el chat, un Facebook para que te manden solicitudes sin sentido y te atraigan a las tinieblas de la desesperación para cancelarlas todas.

Muchos fueron los que quisieron ese sitio en Mordor. Tuentianos (con sus tropas de pokeros y reshulones), Twitterianos (con sus hordas de soldados que comentan la subida cada dos minutos), MySpaceianos (con kilos y kilos de música gratis y emos chachis)… Y ahora llego yo, con calzado, escalando la torre para clavar una bandera en la cima y poder gritar que he creado una página fan de un blog de un chico muy rarito que decidió llamarme Cebollum.

Solo llevo dos días por estos lares de la torre. A veces salgo fuera y grito a los soldados alguna estupidez para que se rían y caigan al vacío. Otras veces me pongo a relatar historias o noticias que me traen mis palomas mensajeras desde Rivendel, mi tierra natal donde vivían en un huerto. En tan solo unos 2 días, tengo varios seguidores que me aplauden y se ríen con mis relatos. Luego son devorados por gente de su propio ejército que se ofende de animar al enemigo. Aunque el mérito no es mío, si no de una moza recia de un pueblo al lado del mío y del chico que me puso nombre. Me tienen cariño aunque a veces me tratan mal, utilizando mi nombre en vano.

Cebollino Tolkien

Sí señores, si nadie ha entendido nada de esta ida de olla, digamos que el blog ha crecido un poco más, ha atravesado grandes fronteras cibernéticas y ha frenado cuando se ha dado un gran ostión contra un Big Mac de las redes sociales en internet: Facebook. Nuestro querido Cebollino, Cebollo, Muñeco Cebolla o Cabeza Cebolla se ha ido a esas tierras de la red para crear una página fan de este blog.

La cosa está saliendo bien, tenemos bastantes fans para llevar unos pocos días. Animaré (que traducido al lenguaje coloquial sería algo así como amenazar) a la gente a que se apunte a esta especie de secta controlada por un Cebollino de huerta. Si dice algo grosero, obsceno o raro, no se lo tengáis en cuenta. Seguidle el rollo.

Esto que veis debajo es un gadget que podréis utilizar para haceros fans directamente desde el blog. Como sé que será comido por otras entradas, lo pondré a la derecha, para que esté siempre en vuestras vidas hasta que os hartéis.

martes, 29 de diciembre de 2009

Frases de película

Hoy me ha dado el día filosófico, o más bien la noche, y me he pasado un buen rato mirando frases y diálogos de diferentes series y películas. Como soy generosa y realmente, a estas horas no hay mucho que hacer, os transcribo unas cuantas:

Big Fish
"Hay momentos en los que un hombre tiene que luchar, y hay momentos en los que debe aceptar que ha perdido su destino, que el barco a zarpado, que solo un iluso seguiría insistiendo. Lo cierto es que yo siempre fuí un iluso".

Cadena perpetua
"Algunos pájaros no pueden ser enjaulados, sus plumas son demasiado hermosas. Y cuando se van volando se alegra esa parte de ti que siempre supo que era un pecado enjaularlos. Aun así el lugar donde tú sigues viviendo resulta más gris y vacío cuando ya no están".

En busca de la felicidad
"No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos".

Anatomía de Grey
"En la vida llega un momento en el que te conviertes en adulto. Tienes edad para votar, para beber y para otras cosas de adultos. De pronto esperan que seas responsable. “Sé adulto”. Crecemos. Nos hacemos mayores. ¿Pero alguna vez somos adultos del todo? En ciertos aspectos crecemos. Creamos una familia. Nos casamos. Nos divorciamos. En general seguimos con los mismos problemas que cuando teníamos 15 años. Por mucho que crezcamos y nos hagamos mayores, seguimos tropezando. Siempre dudando. Eternamente jóvenes…"

"La comunicación es una de las primeras cosas que aprendemos en la vida; es curioso que conforme vamos creciendo y asimilando palabras y aprendiendo a hablar menos sabemos lo que decir o como pedir lo que queremos de verdad."
Pulp Fiction
"¿No los odias?, ¿esos silencios incómodos? ¿Por qué necesitamos decir algo para rellenarlos? Es por eso que sabes que has encontrado a alguien especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y disfrutar del silencio."

León, el profesional
"- León me parece que me estoy enamorando de tí. Es la primera vez que me ocurre
- ¿Como sabes que es amor si nunca has estado enamorada?
- Porque lo siento.
- ¿Donde?
- En el estomago. Me abrasa. Siempre he tenido un nudo aqui, pero ahora ha desaparecido.
- Matilda, me alegro de que ya no te duela el estomago,pero no creo que eso signifique nada, tengo que ir a trabajar y odio llegar tarde al trabajo."
“No hables así de los cerdos. Son mucho más simpáticos que las personas.”
Parque Jurásico
"-Dios creó el mundo, Dios creó a los dinosaurios, Dios destruyó a los dinosaurios. Dios creó al hombre. El hombre destruye al Dios. El hombre crea a los dinosaurios. Los dinosaurios destruyen al hombre...
- Y la mujer hereda la tierra."

El escándalo de Larry Flynt
"Con tantos tabúes sobre el sexo, no me extraña que tengamos los problemas que tenemos, no me extraña que seamos irascibles, violentos, genocidas... Pero ahora haceos esta pregunta: ¿Qué es más obsceno: el sexo, o la guerra?"

Descubriendo a Forrester
"Abandonamos nuestros sueños por miedo a poder fracasar, o lo que es peor, por miedo a poder triunfar"

domingo, 27 de diciembre de 2009

Adios... 2009


Quedan exactamente 4 días para acabar el año. 96 horas para estrenar 365 nuevos días. Y puesto que no sabemos que nos va a deparar el nuevo año (crisis, estudios, universidades, trabajos, extraterrestres que invaden la Tierra y exterminan la raza humana… ) será mejor que nos contentemos con lo que hemos tenido hasta ahora, que no es poco.

Este 2009, que por cierto, es un número horrible, ha traído novedades (muchas, grandes y negras), se ha llevado a personajes queridos y ha traído más de una sorpresa (achús...). Mientras sufríamos por la crisis que no ha dejado de sonar en los telediarios, nos protegíamos de la gripe porcina que al final ni la transmitían los cerdos ni ha pasado de poco más de un resfriado, rezábamos a San Obama, el nuevo presidente negro que el 20 de Enero cumplirá un año de presidencia en EEUU y discutíamos en los bares sobre las putas de Berlusconi, los trajes de Camps y la nueva ley del aborto que permite decidir a las chicas de 16 años.

Hemos llorado al recordar el videoclip de Thriller, la película de Ghost, los últimos versos de Benedetti… además de sentir la pérdida de españoles como Antonio Vega, Andrés Montes, José Luis López Vázquez, Corín Tellado, Pepe Rubianes…

Nos hemos emocionado (o similar) al ver a Pe ser la primera actriz española en ganar un Oscar (como está el mundo…) y hemos sufrido con la desaparición y posterior muerte de Marta del Castillo. Hemos visto en el cine películas como UP, El curioso caso de Benjamin Button, Gran Torino, Los abrazos rotos, Ángeles y demonios, Milennium, Paranoid Park, Harry Potter y el Misterio del Príncipe, 2012, Arrástrame al infierno, Malditos Bastardos... y hemos sufrido otras como Mentiras y Gordas, Luna Nueva, Señales del futuro...
Hemos bailado este verano con Summercat, Poker Face, Lala song… gritado o llorado el triplete del Barça y algunos, hasta vimos la madrugada del 22 de julio el eclipse solar total más largo del XXI.

Hemos jugado a juegos como Los sims3, FIFA 10, Halo3, El profesor Layton y la caja de pandora… comprado los discos de Susan Boyle, Miley Cyrus o Labuat y visto en la tele el COP15.

Muchas son las cosas que han pasado, y aún quedan 4 días que lo pongan todo un poco más del revés. Por ello, esperemos que el 2010 nos traiga como mínimo la mitad de cosas que este año, y esperemos que la mayoría de ellas, buenas.

Además, Omael , un simpático loco de Zaragoza que te habla de la felicidad montado en una bici (buscad por Youtube), me contó el día de Nochebuena que le habían dicho sus hermanos de Júpiter que en 2012 se acababa el mundo, así que… ¡Disfrutad mientras podáis!

sábado, 26 de diciembre de 2009

Glee


Nominada a 4 Globos de Oro, ganadora del premio AFI (American Film Institute) 2009 a una de las mejores series del año, una audiencia media que ronda los 8.000.000 de espectadores que siguen cada Jueves la cita con los actores y cantantes, dos discos a la venta con las mejores canciones de la serie, un inminente estreno en FOX España y en Antena 3…

La verdad es no sé por dónde empezar para hablar de esta serie. Me interesé por ella cuando vi un tráiler allá por mayo de este año que ya está terminando. Mi primera reacción, cuando vi la descripción de la serie, fue asustarme hasta límites de coger una cuerda e irme al puente más alto del mundo para matarme. Una vez llegué allí se me quitaron las ganas. No es para menos porque esta serie la anunciaban como “la nueva serie musical adolescente”.

Cebollino: ¡Oh no! ¿Otro High School Musical con otro Troy SoySuperGuay Bolton y canciones pastelosas?

Eso mismo dije yo. Otro musical barato con típicas historias de adolescentes hormonados y cualquier canción que suene ahora en los 40 siempre iguales. Pero me equivoqué. Aún teniendo una intención de suicidio, una idea horrible de la serie y una desesperación enorme (porque cuesta más descargar un capítulo de esta serie que Esperanza Aguirre muera devorada por un tiburón rosa), me decidí por el episodio piloto y, entonces, me enamoré de la serie.

Glee es el prototipo perfecto de comedia y musical. No solamente cantan canciones de todas las épocas. Los personajes te transmiten sentimientos con esas canciones, te enganchan, hacen que sientas un montón de ideas buenas y malas por personas ficticias. No solamente son cantantes, son grandes estrellas con una voz enorme y un talento desbordante. No te cuentan cualquier historia de que si este se ha liado con la vecina del cuarto, esta ha muerto, este está en coma y el otro se ha ido de viaje con su churri. Te cuentan la historia de un grupo de estudiantes que son discriminados y actúan como fracasados por pertenecer al Glee Club (el coro del instituto).

Te cuentan una historia que perfectamente te puedes creer. No crean situaciones subjetivas propias de los sueños de cualquier adolescente, no hacen que los personajes tengan una vida fabulosa que cualquier joven querría. Simplemente te presentan a un grupo de personas que tienen una vida, unos sueños y unas ilusiones perfectamente creíbles y que se reúnen para preparar y participar en los Regionales, ya seas judío (Rachel y Puck), tonto (Finn), católico (Quinn), discapacitado (Artie), asiático (Tina), afroamericano (Mercedes) u homosexual (Kurt).

No son la súper panda guachi que se llevan todos bien. No, notas las diferencias entre ellos, sus más y sus menos, sus historias conjuntas, sus rifi y rafes, sus peleas... Pero para eso tienen la ayuda de su profesor de español: Mr. Shue. Un profesor como otro cualquiera, con una mujer medio loca y un bebé… que no es bebé. Eso, añadido a la competencia de Sue, la directora de las animadoras del colegio, que hará todo lo posible por arruinar el coro, aunque en el fondo, guarda una tierna historia en su interior que nadie conoce. Hay mucha complicidad en todos los capítulos, como también hay crueldad, ternura, amor, tensión, presión, tristeza… El guión y la elección de canciones (así como las mezclas entre algunas) se podrían resumir en maravilla y esfuerzo.

Los secundarios, aunque no lo parezca, también tienen muchísima importancia en toda la trama. Todos tienen una personalidad, no dejan a nadie al margen y forman parte de un gran conjunto. Un conjunto, que, aunque no lo parezca, canta muy bien. Y es que todos los actores de la serie (o casi todos) fueron seleccionados bajo un casting en que se miraba voz y actuación. Y así es como ha salido una gran plantilla de actores y cantantes que te dejan patidifuso después de canciones como Somebody to Love, Smile, Imagine, Endless Love, Crazy in Love… Y así hasta más de 30 canciones. Todas versionadas por los actores. Unas grandes versiones. Y sinceramente, no sabría con cual quedarme de todas ellas.

En la serie parecerá que cantan en playback. Y es verdad, cantan en playback, pero es debido a que en la grabación de la serie no pueden tirar de micrófonos y de diferentes planos para grabar una canción con su correspondiente coreografía. Pero os aseguro que son sus voces y no las de otros cantantes.

Si tuviera que elegir algún capítulo, no sabría con cual quedarme. Cada capítulo te cuenta algo diferente, te enseña una cosa y muestra un poco más la personalidad de cada personaje a través de canciones y bailes. Los 13 capítulos de la primera temporada son grandiosos y el final aún más. No contaré nada, porque os destrozaría todo el pastel. Os animo a que veáis la serie y que os emocionéis vosotros mismos. Una pena que haya que esperar hasta abril para ver los nuevos capítulos. Os recomiendo Glee, y más ahora que estamos en Navidades y os podéis ver los 13 capítulos del tirón. No vais a perder el tiempo, es más, podréis reflexionar. El nivel sube con cada capítulo y acaba, como ya he dicho, por todo lo alto. ¿Alguien da más?

¡FROM THE TOP!



viernes, 25 de diciembre de 2009

Milagros Navideños


¡Feliz Navidad! ¡Bon Nadal! ¡Happy Christmas! Y todas esas cosas en muchos idiomas. Aunque... Felices para unos más que para otros. Y es que esto de la Navidad es muy complicado por muchos motivos. Algunos se las tienen que ver canutas para comprarle algo a los niños. La gente está a final de mes, no ha cobrado y tiene que ir a la preciosa juguetería de turno con su preciosa música de turno para comprar preciosos juguetes de turno que luego se rompen a los... 10 minutos. Y si no, preguntárselo a Tatiana, a la que la duran los regalos menos que un trocito de chocolate en la puerta de un instituto invadido por porreros.

Pero hay más complicaciones en esta vida, y es que alguna vez en nuestra corta y pobre vida tenemos que lidiar con desequilibrados psíquicos (de esos que gastan bromas telefónicas en Navidad aprovechando que se han reunido con sus amigos no, de los que son trastornados de verdad, de esos que son capaces de tragarse un capítulo entero de Pasión de Gavilanes repetido en Antena.nova). Y este momento de lidiar con un desequilibrado, en este caso desequilibrada (que palabra más difícil, joder) psíquica, le ha tocado a nuestro maravilloso, inigualable, magnífico, impresionante, perfecto Pontífice Romano... ¡BENEDICTO XVI!

*Aplausos y ovación*

Espero que aplaudáis por lo importante que es nuestro todopoderoso Papa de Roma y no porque ha estado, más que nunca, cerca de Dios... O lejos, según se mire. Es que nuestro adorable católico alemán fue tirado al suelo por una locuela que salió de por ahí. Cayó y estuvo lejos de Dios, por la distancia y eso. Pero estuvo más cerca porque casi se muere. Eso sí, hay una persona que tiene la cabeza del fémur fracturada y espero que no se quede cojo... Que soy cruel, pero también tengo mi corazoncito.

Y es ahí donde quiero llegar. La Navidad parece ser que contagia a las personas la felicidad. Nos llena de cariño y amor por los demás. Hay muchos más milagros y cosas bonitas y resplandecientes que hacen que, por ejemplo, Benedicto XVI no muera. O que por ejemplo, María se quedase embarazada de un churumbel siendo virgen y por arte de magia y cosas bonitas y religiosas.

Cebollino: Yo sigo diciendo que se folló al Gabriel ese...

Es el espíritu navideño, que nos contagia con sus mierdas... Es que es verdad. ¿Por qué la Navidad ha hecho que un pobre hombre tenga el cráneo fracturado y que, sin embargo, el Papa siga vivo? Es que estas cosas tienen que terminar con el propósito que empezaron. Igual que cuando le tiraron el zapatazo a Bush. ¿Por qué no acabó ese zapato atravesando el corazón de ese maldito ex-presidente que ha llevado todo a la ruina?

¿Y qué me decís de Berlusconi? ¿Por qué el destino (la Navidad no, porque quedaba un poquitín cuando ocurrió eso) quiso que Berlusconi no muriese cuando le tiraron esa figurita que Dios sabe por qué ahora se vende más que los churros con chocolate? Que no es por ser cruel ni querer que esa figurita acabara atravesando la cabeza del precioso y majestuoso italiano salido que va a controlar los informativos de Cuatroº el año que viene. Es porque a veces, en esta vida, si evitas a la Muerte y a su destino, te pueden pasar cosas igual de graves que a los protagonistas de Destino Final.

¿Y por qué Karmele no se ha resbalado con los tacones en el plató de Salvame, se ha roto el cuello y ahora tenemos que escuchar su jodido videoclip que luego provoca tormentas que arrasan medio mundo?

Milagros como esos a mucha gente le pueden parecer maravillosos. Pero a mi no. Porque esos milagros deberían producirse en gente que de verdad lo necesitase. Gente que lo está pasando mal, que no tiene donde vivir, que lucha cada día por encontrar un trabajo o algo de comida para poder subsistir.

Cebollino: Hostias, giro dramático made in German

Gente que quiere pasarlo bien un día de Navidad, con su familia, con un buen pollo asado encima de la mesa (digo pollo asado por decir algo típico, porque ya sabéis que yo con unas croquetas...). Gente que de verdad se lo merezca y tenga otra oportunidad por todo lo mal que ha vivido. Gente como yo, que está sin Photoshop y necesita uno urgente...

¡FELIZ NAVIDÁ!

jueves, 24 de diciembre de 2009

Esta noche es Nochebuena y mañana el Rey dirá

Me llena de orgullo y satisfacción que, en estas fechas tan señaladas, españoles, argentinos, mexicanos, chilenos, colombianos, venezolanos, peruanos, estadounidenses, ecuatorianos, guatemalenses, indios, canadienses, hondureños y demás personas de cualquier parte del país (incluido Papa Noel en el Polo Norte), dejen plantados a sus familiares en el sillón mientras se pasen a ver el blog. Aunque sea para buscar imágenes de entradas que hemos publicado hace más de un año.

Hoy es Nochebuena, mañana Navidad, saca la bota María que me voy a emborrachar. Estamos de fiesta. Nuestras ciudades llevan meses con la decoración navideña en la calle. Que si luces, árboles de navidad con luces, luces en nuestras casas, luces en los gorros, luces en las tiendas, luces en las plantas de la terraza… Vamos, que esto parece Chernobyl en sus años mozos con tanta fluorescencia.

Debo reconocer que me gusta la Navidad. Nos sacan los cuartos como a tontos y engordamos 3 kilos, pero me gusta. ¿Es porque, con estas fiestas, es posible que tenga 3 semanas de vacaciones? Pues sí, a lo mejor es posible, pero el espíritu navideño (que seguro lo venden en el Corte Inglés) está presente hasta en los días en los que te tiras durmiendo hasta la 1 de la tarde. Precioso espíritu de tocarse los huevos a dos manos.

Y ahora todo son cenas familiares, llamadas familiares, regalos entre miembros familiares, peleas familiares, insultos familiares, divorcios, suicidios, gente en el paro, cestas que causan una indigestión porque el bote de piña enlatada estaba caducado…

Yo no sé por qué millones de personas se tiran las horas muertas en la cocina preparando deliciosos alimentos para deleitar a sus familiares hambrientos y deseosos de repartir regalos y felicidad (sobre todo si eres la típica tía a la que le da por beber en la cena y acaba bailando con un mantón y gritando como una posesa). Perdón, hablaré un poco más claro; no sé como mi madre se puede tirar las horas muertas en la cocina. Yo se lo digo e insisto, con unas pocas croquetas yo voy que chuto.

Pero bueno, la gente disfruta, los niños ríen, los perros saltan de alegría, a los padres les entra la risa floja por beber un poquito de champagne… Y mientras, el señor todopoderoso Juan Carlos I, gran rey de nuestro fantástico país, nos entretiene la velada navideña con un precioso discurso con el que cada vez se le entiende menos. Señores, no solo le ponen subtítulos para los discapacitados auditivos, también le ponen subtítulos porque no se le entiende una mierda.

Nada más, les he hablado en la entrada menos decorada del año. Todas las webs tenían sus entradas especiales, sus rankings, sus videos más graciosos. Pues esta es la mía. La entrada más sosa. ¿Por qué he decidido esto? Pues porque la Navidad ya está saturada de decorativos navideños, espumillones cutres y demás cosas feas. Bueno, y porque el Photoshop no me funciona…

¡FELIZ NAVIDÁ!

domingo, 20 de diciembre de 2009

Por qué cortarse el pene no es una buena idea.

Señores, estoy profundamente impactada. Y no porque sólo me quede un día de colegio este año, que así es (chinchaaaaaa) ni porque haya sacado un 0 en Química (ese cero me perseguirá en sueños) sino por una noticia que me comunicó el otro día mi profesor de Filosofía.

Al parecer, el 16 de noviembre, un hombre de la comunidad El Higuero de Villa Mella, Francisco Navarro Brito de 37 años, se cortó el pene al considerar que no hacía nada con ese órgano. Después de esta información pensareis varias cosas…

Au…
¿Por qué me cuentan estas cosas en Filosofía?

Pues la verdad es que no lo sé, pero buscando información por Internet de esta noticia, me he dado cuenta de que hay una gran cantidad de personas (hombres en su mayoría) que se cortan el pene, y los motivos son diversos… Porque no hacían nada con él, porque no querían ser infieles, por no pecar…
¿Pero a caso no dice la Biblia: Amararás a tu padre y a tu pene? O algo así…

El más bestia de todos los que he encontrado ha sido un hombre de 35 años, que según informa The Sun, fue a la pizzeria Zizzi, en Londres, corrió a la cocina y tras quitarle un cuchillo a uno de los cocineros, se abalanzó sobre una mesa, se bajó los pantalones y procedió a rebanarse el miembro. Los policías tuvieron que gasearle para poder recuperar su pene del suelo del restaurante, meterlo en una bolsa de hielo y llevarlo al hospital, donde se lo reimplantaron.Pero los tíos no solo se cortan el pene a si mismos. Hace casi dos años, un cirujano rumano el cual estaba realizando una operación para corregir una malformación testicular de un paciente, tuvo un ataque de nervios que hizo que cortara el pene al pobre y hueviamorfo paciente y lo cortara en trocitos ante la mirada atónita del resto de personal de la sala. Imaginaros la cara del paciente al despertarse…
Recibió una indemnización de 39.000 euros además de una reconstrucción de su pene a partir de tejido del brazo. (IM-PRESIONANTE)

Y por supuesto, las heroínas, las mujeres que acaban cortando el pene a sus maridos. La más conocida es Lorena Bobbitt, la mujer que conducía con un móvil en una mano y un pene en otra. Pero hay más, como Andree Rene, quien quemó los huevos de su marido con el combustible que usaba para la fondue…

Eso sí, no penséis que los gays se quedan cortos, que aquí el que no corre, ¡vuela!. José Feliciano Valderrama, de 35 años, cortó el pene de su novio, una noche que ambos pasaban en un hotel, porque, según aseguró, sospechaba que mantenía relaciones sexuales con una mujer.

Yo desde aquí, y puesto que es Navidad, y en Navidad hay que ser buenos, pido un minuto de silencio por todos los penes caídos en combate (todos aquellos que no pueden solucionarse con viagra)

Esa es mi historia… y por cierto, ¡Feliz navidad!
Por un pene sano, 12 meses 12 causas.

PD: Hubiera puesto imágenes pero… casi que mejor no ¿verdad?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Hotel Rwanda (II)

No, por favor, aún no os tiréis de un balcón (si eres Esperanza Aguirre, hazlo; luego ya te cuento el por qué). No van a hacer la segunda parte de Hotel Rwanda, sino que vamos a hablar por segunda vez de esta película en el blog. Allá por el 1678 a.c, cuando esto era un blog decente que actualizaba diariamente, Tati habló en su programa de cine, que recibió una muerte lenta y dolorosa, de esta película. Un año después (y creo que hace un año exacto), me tocó ver a mi esta película en Ética. Estuvimos durante tres días viéndola y analizando sus escenas entre ronquidos y ronquidos (es lo que tiene que la viésemos a primera hora de un lunes). Pero a pesar de las cabezaditas que algunos se echaban, tengo que reconocer que la película es tremenda y para estar basada en hechos reales, aún más.

Poco después, nos mandaron hacer un trabajo sobre la película, el país, opinión personal y demás, y como hoy no tengo nada más que contaros (a parte de que Antena 3 ha comprado los derechos de la gran serie, por excelencia, Glee) os pondré la opinión sobre la película y el suceso en sí.


Creo que es la película más tremenda que he visto jamás. No solo por el contenido, las muertes, las escenas de masacre y guerra, sino también porque es algo que ha sucedido de verdad y que a estas alturas aún no se ha erradicado. Esto ocurrió en el año 1994 y quince años después aún sigue habiendo guerras civiles como éstas en las que los incompetentes gobiernos europeos y americanos no hacen nada.

Pueden hacernos creer que las tropas que envían a esas guerras son para ayudar a los ciudadanos y protegerlos, pero nada más. Yo no he visto a ningún presidente de ningún país mediar entre dos países que ahora mismo estén en guerra. Es más, he leído noticias en las que algunos gobiernos facilitaban armas con dinero del estado para combatir algunas guerras. No solo armas de fuego, también armas como bombas escondidas en juguetes y bombas aéreas.

Si no hay ningún interés económico o político de por medio, nadie se hace responsable de las guerras, dejan que ocurran y que mueran miles de personas. Nosotros mismos no hacemos nada, como dice Jack (el reportero) en la película:

“Cuando la gente vea esas imágenes, dirá ¡que horrible! ... y luego seguirá cenando”.

Estamos tan acostumbrados a ver guerras e imágenes en los informativos, de matanzas a ciudadanos en algunos países en conflicto que dejamos de crear sentimiento hacia ello y nos olvidamos, por completo, de la poca sensibilidad, el egoísmo y los intereses que existen en nuestro país, en el país vecino, en el de al lado, en el siguiente…

Hotel Rwanda hace que nos avergoncemos de lo que es actualmente nuestro mundo, una esfera achatada por los polos en la que nadie hace nada por cambiar el estado actual, nadie se pone de acuerdo por parar las guerras, a nadie le importa que mueran miles de personas en un país, nadie pone ni un solo grano de arena por la gente que necesita ayuda sanitaria o alimentos. Eso sí, todos se preocupan, como si se tratase del fin del mundo, por sus ganancias, lo bien que vaya sus ingresos y su gobierno, y lo precioso que quede un cuadro colgado en la pared del recibidor.

Paul Rusesabagina salvó a 1.200 personas y solamente con un poco de dinero y un hotel. ¿Nadie se da cuenta que a poco que nos unamos todos juntos podremos cambiar esta situación y evitar que mueran personas y que países, que ya de por sí viven en la miseria porque ningún gobierno presta ayuda, crezcan y se desarrollen dejando atrás ese pésimo estado? A todos nos gustaría, en esa triste situación, que las máximas potencias mundiales nos salvasen y se preocupasen por nosotros. Seguro que los altos cargos políticos también lo querrían, pero ellos viven bien y solo les importa eso. Les ciega la codicia, el dinero y su bienestar político. Por mucho que ellos sonrían en las fotos y salgan en los informativos inaugurando parques, visitando residencias de ancianos o yendo a hospitales especiales de enfermos de cáncer, su poca humildad y su nula empatía seguirán presentes allí, en esa sonrisa vacía y cobarde que muestran hacia al mundo, porque son poderosos y solo importa eso, lo demás es un disfraz que les viene muy bien para que una parte de la población les respete.

La película, por suerte, no solo muestra la dura cara de la guerra, también podemos ver ese amor que siente Paul por su mujer y sus hijos, ese cariño que manifiesta hacia todos los refugiados, ese poder de decisión y responsabilidad del que carecen muchos gobernantes. La triste realidad mundial.

lunes, 14 de diciembre de 2009

¡Nieve! ¡Nieve! ¡Más nieve! Nieve por aquí, nieve por allá…


¡Bueeenos días... más bien noches! No os habla vuestra conciencia, tampoco vuestro despertador inteligente de última generación con plugs-in de voz incorporada (si se actualiza por la noche, el chiste de despertar queda muy mal, pero imaginaos que son las 7 de la mañana). Os habla un pobre muchacho que se ha despertado a las 6.30 de la mañana cuando mi querida familia se ha puesto a encender la luz del pasillo y a subir las persianas.

¿Qué cojones tendrán en la cama para que les dé por hacer el hiperactivo y el mongolo a esas horas de la mañana? ¿Clavos ardiendo? ¿Dos gatos y un perro molestando entre las sábanas? ¿Nieve? ¿Al Doctor House saliendo en un capítulo de Padre de Familia? ¿AR hablando sobre SU calendario solidario, SU línea de ropa, SU perfume y SU revista? ¡Sí! ¡Correcto! ¡Nieve!

Todo el pueblo donde vivo, el pueblo de al lado, el siguiente, el siguiente del siguiente y el que viene a continuación, se ha levantado esta mañana con nieve en las calles, con coches intentando subir cuestas y quedándose ahí hasta los restos porque no se puede, Y NO SE PUEDE

Cebollino: ¡Cariño! ¡Diles a los niños que empujen, que yo doy al acelerador! ¡Por mis cebollos que hoy yo llego al huerto!

… gente caminando por las calles, mirando al cielo como si jamás hubiesen visto nieve y aplastando los copos de nieve que caen en sus manos dándose cuenta que se convierten en agua. Niños tocando las pelotas con muñecos-bolas-ángeles-dólmenes de nieve y la Guardia Civil con el teléfono descolgado para que los pesados de los vecinos (entre ellos mi madre) no llamen.

Todo esto, las caídas de los vecinos, y los autobuses parados en mitad de la carretera forman una bonita estampa “Nievedeña” de la que yo he sido protagonista.

Cebollino: Hombre tú, que raro… ¡CARIÑO, EMPUJA!

Empeñado en querer subir al instituto (porque tenía que hacer un examen de Historia y entregar un precioso trabajo de Ética) y después de que mi madre casi me matase porque no quería que subiese andando por si me helaba, cual Luke Skywalker en medio del planeta Hot en El Imperio Contraataca, conseguí subir para encontrarme con un panorama a un mejor: no había clase (cosa que ya sabía) y los profesores se lo estaban pasando piruleta. Se hacían fotos con una silla llena de nieve como críos. Pero ellos eran felices y me pidieron que me hiciese una foto con ellos y su adorable silla nevada.

Cual esquimal con tres capas de ropa, abrigo, dos capuchas, un gorro, guantes y dos pantalones entre ellos el del pijama, me volví con mi adorable mochila ahogada en nieve hacia mi casa para… actualizar después de una semana y un poquito y realizar un intrépido comentario de texto regalo de mi profesor de Historia que nunca se olvida de nosotros.

Y nada más, a las 11:20 ha dejado de nevar (los angelitos se habrán aburrido de mear pis helado) y ahora me tocará sumergirme en el mundo de Karl Marx, su socialismo, sus golpes de estado y sus ideas para que los obreros/proletariados lleguen al poder y quiten a la burguesía de él (eso ya lo terminé por la mañana, ahora estoy con ingeniería genética, la clonación y demás asuntos biológicos). Les ha hablado Germán, desde SnowFM, con sus gaticos aplastando los apuntes.

Cebollino: Hola, buenos días, quería avisar porque mi mujer, mis hijos y yo nos hemos quedado atascados en la Cuesta del Riesgo…

PD: Son las 22:07 de la noche y Cebollino no ha logrado subir la cuesta. Tiene planeado quedarse plantado entre esas hierbas enterradas bajo la nieve.

jueves, 3 de diciembre de 2009

La gracia que me ha costado 100€


No penséis mal desde el principio, Esperanza Aguirre (nuestra muy querida rubia de bote a la que le gusta inaugurar hospitales más que a un tonto un lápiz) aún no me ha denunciado por insultos gratuitos hacia su persona. La cosa es un poco más seria y más importante que esa señora (si se le puede considerar persona).

Mi ordenador, mi muy querido ordenador (esto sí lo digo de verdad) ha muerto… pero ha resucitado cual famoso gato con 7 vidas (espacio cedido por Telecinco para cantar la sintonía de su serie). Al parecer, el glorioso ordenador, con el que he escrito media vida mía y parte de la de los demás, sufrió un percance en el Disco Duro. Como todo disco duro jodido, los archivos se han perdido, pero puedo decir tranquilo que lo tengo todo sellado en el disco duro que le regalaron a mi hermana y ahora lo usa toda la familia.

Y ahí es donde quería ir. El arreglo del ordenador me ha supuesto 100€, siendo así la primera derrama tecnológica que mi cuenta de ahorros, y por lo tanto mi bolsillo, ha sufrido en toda la historia de mi corta vida (comparando con Esperanza Aguirre, 15 años son un suspiro). Diréis que es una chorrada, o que carece de importancia, pero mi ordenador lleva fallando más de 1 año.

Desde que comenzó a fallar, allá por el 2008, veía más el pantallazo azul que mi fondo de pantalla. Otros días al ordenador le daba por reiniciarse solo, apagarse… Otras veces le dio por pararse en seco sin que pudieras mover, ni siquiera, el puntero, etc. Cual guerrero espartano, estuve al pie del cañón intentando que mi preciosa CPU (con el majestuoso y espléndido Windows XP) aguantase como un machote, pero al final… acabó muriendo.

Mi ordenador agonizaba, le encendías y salía el pantallazo azul antes de que se saliese, ni siquiera, la pantalla de Bienvenido. Se reiniciaba después del pantallazo y así te podías tirar un día entero hasta que pudieses acceder al ordenador… para que al minuto volviese a salirte el pantallazo de la muerte. A mí casi me da un soponcio, así que opté por la vía fácil: adueñarme del ordenador de mi madre.

Éste, por suerte, se desprenderá de mis manos cuando mi pomposo ordenador llegue de nuevo a su hogar. Y me alegro, lo primero porque esto del ratón con dedo no es lo mío y, segundo, porque el Windows Vista es una completa mierda (sin ofender a Esperanza Aguirre, que siempre estará por encima). ¿Vosotros veis normal que el puñetero ordenador te pregunte cada minuto si de verdad quiero acceder a una carpeta, quiero recibir un archivo, o quiero borrarlo? Coño, que me quiero meter a una carpeta, no atentar contra mi propio ordenador como si fuese Bin Laden.

Lo que tengo claro es que mi ordenador (sí, es mío desde que me he enterado que me voy a gastar dinero en él) va a volver sano y salvo de donde quiera que le hayan llevado. Espero que dure años y años, y solo cuando salga un Windows 9 con capacidad para hacer el trabajo por ti, solo cuando ocurra eso, a lo mejor, A LO MEJOR, me compro un Mac.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Estupidez humana, toma 10.000

Navidad, navidad…
He de confesar que hoy he estado cotilleando la sección de juguetes del Carrefour… no lo puedo evitar, es superior a mí. Llega la navidad a las tiendas, espumillones, lucecitas, gorros de Papa Noel y el chip que nos implantan a todos al nacer se enciende y te hace mirar juguetes sin control. Y me he dado cuenta de una cosa… cada día somos más estúpidos.

Vale, me di cuenta de eso hace mucho tiempo, pero es que aumenta día a día. Cuando un año crees que no pueden hacer juguetes más inútiles, se superan.
Cuando yo era pequeña, y no hace tanto de eso, jugabas con muñecos en los que, su mayor tecnología era cerrar los ojos cuando los tumbabas. Una vez, tuve un muñeco (feo, feo, superfeo) que cogía el chupete con una mano (tenía un imán) y se lo llevaba a la boca. Me duró 2 horas y se rompió. Aprendí en ese momento a valorar mis muñecos no habladores que podían ser lo que yo quisiera que fueran. Al fin y al cabo, lo más divertido era utilizar tu imaginación, ¿no?

Ahora eso no es así. Si tu quieres un muñeco, tienes que elegir entre el que llora, el que se mea, el que se caga o el echa mocos (Nenuco mocosote -> 44€). Solo sirven para una cosa, que además es bastante horrible, o sino que alguien me explique que emoción tiene ver cagar a un muñeco.
En cuestión de Barbies, cada vez son más feas (las Bratz siempre me han parecido horribles) y sus ropas, cada vez más cortas.
Si no te gustan los muñecos, tranquilo, tienes Action Man por un tubo. De los normalitos de “Action Man y su moto”, “Action Man y su pistola contra tiburones” (que la hay… todo buen machote debe tener su pistola contra tiburones) a otros un poco más ¿extraños? “Action Man contra dinosaurios” “Action Man contra George Bush”… Bueno vale, ese último no existe, pero era el más útil de todos.
Para chicos no solo hay Action Man, también tienes Superman, Batman, Spiderman… Lo gracioso es que ni siquiera un superheroe es lo suficientemente bueno para estos tiempos… ahora, Spiderman, además de ser el hombre araña, es bombero, socorrista, futbolista… Cualquier profesión es buena para poder sacar un nuevo muñeco, cada vez más caro.

Ni siquiera los juegos de mesa se libran de tanta estupidez. Hoy, en el Carrefour, he visto un juego de mesa del ahorcado. Sí, ese juego que sólo necesita un papel y un boli… pues ahora no. Ahora necesitas gastarte 20€ en un juego con un ahorcado de plástico y fichas con letras. ¿Que te parece poco estúpido? Tranquilo, siempre te quedará el juego de Gaudí. Un juego de mesa en el que te van preguntando sobre las distintas creaciones del arquitecto español. 14€.

Todo es posible en el maravilloso mundo de los juguetes. Muñecas de 50€, caballitos de 900€… Pero sobretodo, donde más se recrean, y donde mejor me lo paso, es en la zona de los peluches. Desde el osito Teddy de toda la vida, que ahora habla y te dice que te quiere (que parece muy mono, pero cuando se le empiecen a gastar las pilas parecerá la niña del exorcista), hasta Mr.Beans, Looney toons hiphoperos o, mi favorito, pipí y caca.

Sin duda, todos estos juguetes están genial… pero para reírte en la tienda. Esperemos que los padres tengan un poquito de sentido común, y compren juguetes con los que se pueda JUGAR. Al menos, es la modesta opinión de una chica que disfruta como una enana con un taco de post-it (1’30€)