
Ahora dejo unos pequeños minutos de reflexión para que se os pase por la cabeza algunas imágenes de un tío con gorro de chef cocinando al lado del diablo. También os dejo pensar de qué puede tratar esto: ¿degustadores de cadáveres? ¿He visto la última película de Hannibal Lecter? ¿Los huesos de cadáveres entretienen mucho más a los perros que los de plástico?
Nada de eso, hoy hablaremos de un señor vietnamita (que no un cerdo) de 55 años que no tenía nada mejor que hacer una vez su mujer murió. Le Van (-tate de la cama), aburrido de ver la televisión vietnamita, cogió su pico y pala que lleva siempre consigo y se dirigió al cementerio. ¿Para enterrarse a él mismo porque la vida carecía de sentido (después de no poder responder a la pregunta de un profesor de Filosofía)? No, para desenterrar a su mujer, que según él estaba cogiendo mucha mugre ahí abajo y ella era alérgica al polvo.La desenterró (no hay datos sobre cuánto tiempo tardó y cómo lo hizo, si con los dientes o con ayuda de los muertos vivientes que pululaban por allí porque ese día tocaba guateque), "moldeó arcilla alrededor de sus restos para darle la figura de una mujer (?), la vistió y la llevó a su cama". Ni la mujer cadáver, ni la zombi, ni la muerta viviente. Era la mujer de arcilla con ropa. Después de un arduo trabajo de manualidades de Art Attack, se puso a dormir todas las noches encima de su tumba, pero las continuas lluvias, el viento y el frío hicieron que...
Cebollino: ¿Se fuese de una puñetera vez a su casa a tomarse un chocolate bien caliente?
No, hicieron que cavase un túnel a uno de los lados de la fosa para dormir con ella. ¡Qué romántico! Ni pétalos, ni hostias, gusanitos para ambientar la velada ¿terrenal?
20 meses después (más los que se tiró haciendo el túnel para dormir mejor con ella, más el tiempo que se pasó durmiendo con ella en el túnel) los lerdos de sus hijos se dieron cuenta de lo que hacían.

Cebollino: ¿Salir todos los días con una almohada, una sábana, un pico y una pala no fueron suficientes para alertarles?
Debe de ser que no, pero los hijos le impidieron a toda costa que volviese al cementerio para dormir con su mujer. ¿El marido se dio cuenta de que estaba como una jodida cabra? No, fue al cementerio, cogió a su mujer muerta (que no hablaba, pero seguro que estaba hasta los huevos de él) y se la llevó a su casa. Lo mejor es que unos 5 años después, la mujer sigue en su casa, en la cama y el marido sigue abrazándola todas las noches. No, si cariño hay, y mucho, pero él tío al final va a coger complejo muerto y en vez de dormir en la cama (porque está su querida esposa) lo hará, no en el sillón, sino en la tumba.















