viernes, 25 de julio de 2008

De chulos va la cosa...

Que miedito me dan a mi estos perros. Se que no es una buena forma de empezar; causando terror entre la gente. Pero estos perros, por muy topico que parezca, tienen más mala leche que hacer una mezcla de Fraga y Fernando Fernan Gomez (que en paz descanse).
Hace ya dos días, -una semana para los que se mueren de calor y no hacen nada durante el día- un pitbull, muy inofensivo ¬¬ atacó a un niño de once años.
Lo gracioso de esta noticia no es, que el perro atacase al niño, sino que el niño para defenderse, con un par de pelotas (por que eso es para tenerlas) agarro el cuello del perro y le enzisco un mordisco que ni los de mi hermana cuando necesita morder.

Todo ocurrió en Brasil, Minas Gerais (sudeste del país). La pena es que el niño se llevo un mordiscaco del perro y cuatro puntos. Uno menos que a mi en la frente por hacer el idiota de pequeño. Todavía estoy pensando en como narices pudo morder el crio al pobre animal xD. ¿Le cogio y abrio su boca? ¿Hizo una apuesta? Yo me creo más lo de la apuesta, en plan: Chicos en el patio del colegio sin tener nada que hacer; ya han jugado a todos los juegos y deportes e interpretado las peliculas que echan en Antena3 los fines de semana.

-¡Chicos! Una apuesta... el primero que muerda un perro, se lleva veinte reales.

Pues ahí que fue el niño, se metio en el descampado; provocó al perro, le mordio... Y luego salio tan feliz en la television con un brazo vendado y en la mano del otro que le quedaba libre, los veinte reales.




Y pasamos de un niño chulo a una mujer de avanzada edad (os guste o no, es asi) que no tiene un par de pelotas, pero ovarios tiene; y de sobra para todos xD.
El pasado jueves emitieron en Telecirco 'Diario de... un adicto' Yo ya habia visto la publicidad y me encantó. Simplemente esa sutileza de tía chula le hace unica.
A parte de que no era nada de adicto al tabaco, algo normal en Mercedes; se conoce que habían hecho una camara oculta a un hombre que queria mantener sexo con una cría de 13 años a la que había conocido por chat.
El hombre ya se estaba yendo de rama en rama hasta decir que era un incosciente (algo raro el que lo reconozca) y de pronto como salidos de la nada...

¡Chan, chan, chan! El equipo Mila. Todo parecía sacado de una pelicula de Holliwood; lo tipico de estar escuchando por el pinganillo todo lo que dicen y en el momento justo... ¡zas! te sales de la camioneta mas vieja que el mear, vas con tu camara y otra persona hasta llegar a él e interrogandole, le preguntas, ¿que estas haciendo?

¡Pues coño Mila! Si estabas escuchando todo xD. La pena de esto es que, no saliesen los SWAT. Que hay veces que bajan de ese camion blindado con sus escopetas automaticas y sus cascos blindados... Pero este caso era especial, el hombre era un ceporro reprimido que necesitaba hacer una locura. Y lo que mola ver a Mila 'to' chula con su gorra y su coleta; en posicion, con la pierna y las manos. Que parecía la tipica escena de madre enfadada en la puerta pidiendo explicaciones de porque su hijo llegaba borracho a casa. Las razones son un poco obvias... si huele a alcohol, beber... por lo menos tiene que haberlo hecho.

Y terminamos con ¡el chulo del dia! Nuestro pequeñin y grandullon a la vez Nan, cumple ¡17 años! Madre mía casi dos decadas ya... Felicitarle, que se lo merece. Pero no porque este en la playa y yo en madrid, sino porque esto solo pasa una vez al año xD. Y con esto y un bizcocho... ¡empezamos! pero no tan diariamente...

domingo, 13 de julio de 2008

Jodida rutina...

¡Apagad esa música infernal!... ¿Qué estáis haciendo, cuál es la razón de esta fiesta que habéis montao? Ah, que Germán ha dicho que no escribirá hasta Septiembre... ¿Entonces creíais que os íbais a librar de tener que comentar y visitar forzosamente este maravilloso blog? xD
Bueno, escribiré de tanto en cuanto, no con la periocidad casi milimétrica del Tito, pero se intentará.

Me gustaría que hicieseis flash-back, hace un mes... ¿Examenes, no? ¡Muchas ganas de pasar ya Junio! Mandar a fer-la-mà a to´Dios! ¡¡Jodida rutina estudiantil!!


Sin embargo, pasa un mes y nos encontramos con otras rutinas. Las rutinas veraniegas.
La mía es desgraciadamente marcada: Playa, piscina, salir. Y no intentes salir de ahí.

Está claro que no es lo mismo que la rutina que teníamos hace un mes, claro, pero como todas las jodidas rutinas, agobia. Y yo estoy más que agobiado.

Otra vez encerrado, esto es más que desesperante... Pero esto no acaba aquí. Ojalá esto solo quedase en unas pocas rutinas que se repiten periódicamente... ¡La vida en sí misma es rutina! Reflexionad un poco (no mucho, que es verano y hace calor) y veréis lo rematadamente triste que es esto...

¿Qué tenemos las personas que acabamos convirtiendo nuestros actos en rutinas? ¿Cómo podemos escapar, de una vez, de todo? Es decir, conseguir ser ¡LIBRES! Quiero decir, no actuar por costumbre, sino por voluntad.

Al fin y al cabo, ¿Qué es la vida, sino una rutina aplastante?. ¿Odiamos las rutinas, y a la vez vivimos en ellas? Que gran incongruencia...

Y yo queria preguntaros, ¿creeis que me estoy volviendo loco? ¿Si me estoy volviendo loco, puedo acusar a mi rutina por torturarme? Y lo más importante... ¿A alguien le importa esto?....

Para ir cerrando esto, que la publicidad del Berto ya está acabando y tal... ¿Hay algun momento en el que escapemos de la rutina, en nuestra vida? Yo pienso que sí. Esos momentos son los que realmente nos hacen sentirnos vivos.

Y nada, después de atormentaros (o al menos haberlo intentado), me despido. Próxima actualización desde tierras transalpinas!

lunes, 7 de julio de 2008

De Vacaciones...

Este verano, no estaré en el blog. La pena es que de vacaciones no me voy. Me voy para descansar y mantener frescas mis ideas. Pero no lloréis que os ahorro mas de un mes sin deciros que me firméis ni cosas así... Volveré casi en Septiembre, con cosas nuevas... un nuevo diseño del blog (las plantillas que vienen predeterminadas) y con cositas varias. Asi que nada, felices vacaciones.

domingo, 6 de julio de 2008

Investigado por la Imaginación (Capítulo 3)


-Se puede saber que narices… -dijo sin contemplaciones, en medio de la calle.
El calor era agobiante, los rayos de sol se filtraban en el interior de todas las casas. No había nubes y tampoco ese era un tiempo de tormenta. El frío de aquella mañana había desaparecido severamente y solo quedaban en el cielo los pájaros que habían salido en busca de comida.

Ya era mediodía. A Ben se le había echado el tiempo encima, tenía que ir al instituto por muy tarde que fuese. Recorría las calles mirando dudoso hacia todos los lados. Inspeccionaba con la mirada todo lo que se cruzase con él, pero aún así, las calles seguían siendo extrañas. No había nadie en ellas. Estaba todo vacío. Ni un solo coche, ninguna persona despistada que tuviese que ir a comprar, ni si quiera, algún gato perdido por esa ciudad. Sin embargo, al cruzar la pequeña explanada era como si la gente saliese de debajo de las piedras y se decidiese por andar a cualquier lado, sin un rumbo fijo. Aquella explanada estaba seca, como siempre. No había crecido una sola planta desde hacía años. Nadie se había quejado que estuviese allí. Era invierno y no podía ocurrir nada, pero con este extraño tiempo… Esa llanura seca pertenecía a Abban Sout el alcalde de aquella ciudad. Aquel hombre era muy reservado, pero con la gente que conocía se mostraba muy gracioso y jovial. Había sido construido en medio de ella, un pequeño paseo de adoquines y cemento adornado con una valla metálica. Era una pequeña pasarela para comunicar los dos cascos de la ciudad.

Ben estaba cruzando el camino metálico que habían construido. Se sentía muy nervioso y acalorado. Estaba solo en aquel paraje seco. No le gustaba sentirse solo cuando caminaba, aunque hacía un sol radiante y no había ningún lugar oscuro. Ningún peligro. Todo había sido bañado por la luz. Para distraerse, decidió empezar a silbar, aunque dentro de él seguía sintiendo una presión muy fuerte. El corazón le latía rápidamente. Ben sabía que algo le estaba mirando y le estaba siguiendo, pero cada vez que se giraba sobre él mismo y miraba por dónde había venido, no veía absolutamente nada.
De repente, una sobra grande y amenazadora se poso delante de él. El sol daba de frente por lo que difícilmente podía estar detrás de él, sino delante. Ben estaba angustiado, no sabía que hacer. Tenía el cuerpo paralizado. Alzó la vista intentando mirar a la misma dirección del sol, pero sus ojos no aguantaban esa luz. Un cuerpo extraño estaba expectante delante de él. Era un extraño espectro negro, sin volumen. Era como una sombra, pero no había cuerpo alrededor que pudiese emitirla. No tenía ojos, tampoco manos y aún menos piernas que fueran visibles. Estaba sobrevolando el cielo sin mover un solo músculo, no tenía alas. Solo era una sombra que se movía cuando y como quería.


Sabía que le estaba mirando. Ben tenía miedo y solo le quedaban unos metros para llegar al casco urbano de RaddleVille, el miedo le había paralizado las piernas e intranquilo, se estaba mordiendo el labio inferior. El cuerpo extraño empezó a caer suavemente y con velocidad en picado. Ben echó a correr todo lo que pudo antes de que la sombra llegase al suelo y se cruzase con él. El espectro estuvo a punto de llegar al suelo pero curvó su aterrizaje y ahora en horizontal se dirigía directo hacia el pequeño chico que ya no sabía que podía pasar. No dudó en agacharse antes de que la sombra llegase a él. La sombra pasó rozándole la espalda a una velocidad vertiginosa y rasgando la chaqueta siguió volando por detrás de él. Rápidamente se levantó y malherido intentó correr todo lo que pudo. Miraba atrás una y otra vez sin saber que le estaba ocurriendo, sin saber que era aquel cuerpo negro insistente.

Los coches, la gente, los bares… La ciudad estaba muy cerca, había sido construida poco después de que la población de RaddleVille aumentase. Todo eran nuevos pisos y edificios de varias plantas donde se ubicaban empresas de telefonía y demás. Las autovías recorrían el exterior de la ciudad que comunicaban con los distintos barrios y distritos.
-¡Bien! –gritó Ben cuando pudo distinguir una excursión del colegio de primaria.- Ya estoy cerca.
Ben paró en seco. La sombra ya no estaba. ¿Acaso al oír el ruido de la ciudad habría escapado de miedo?
Ya no quería darle más vueltas al asunto. Estaba a salvo de aquel monstruo. Ahora su misión era llegar al instituto, aunque tendría que explicar muy bien el porqué de su tardanza. Entró al instituto nuevo preocupado por si llamarían a sus padre o si recibiría un castigo severo. Ahora tenían clase de Biología. El chico caminaba por el pasillo central que comunicaba todas las clases. Estaba lleno de fluorescentes que iluminaban todo.
-¿Me regañaran? –dijo casi sin alzar la voz. No quería que nadie le escuchase por si no le dejaban entrar en clase.
En ese momento, pensar en el castigo no era lo más importante que ocurrió al entrar en clase. No había nadie, y estaba todo lleno de sangre.

miércoles, 2 de julio de 2008

La Familia Tradicional: El Fin

-¿Ya nos echan?
-Parece ser que sí...
-Vaya, con lo que me gustaba hacer de padre religioso y estupido
-¡Calla! Que todavia tenemos que finalizar la serie...
-Ah sí, eso... ¡Viva Jesucristo!

EL FIN
Habían pasado 5 años… Jose Francisco y Pedro ya habían salido de la cárcel. Pedro con un pequeño trauma que había empezado en las duchas y Jose Francisco demasiado nervioso. María ya había tenido a aquel bebe tan hermoso… y chino. Nunca, ese bebe, se había comportado bien. Tenía tendencias a subirse a las lámparas y escupir, pero se le quería por su interior lleno de balas de la 2ª Guerra Mundial. Era lo que tenía hacerle radiografías, que se veía todo. Pero algo había hecho Jose Francisco en esa acogedora…
-Un momento, ¿me estás diciendo que la cárcel era acogedora? Pero si había ratas debajo del lavabo. Que enseguida que te descuidabas formaban un mitin entre todas y discutían por si había que comer queso o quesa. Cielo, si cuentas las historias, cuéntalas bien, que luego no te cogeran para ninguna película y para los libros menos.
DING, DONG
-Voy a abrir papi

-Papa, hay un hombre en la puerta con una mascara blanca. Dice que Moisés ha sido engendrado por el diablo y que todo ha sido culpa de que mama no abortase… Dice que el Apocalipsis ha comenzado.
-¿Lleva una guadaña?
-Espera que mire… No, lleva un cuchillo
-¡Ah! pues dile que pase

Esa invitación no fue buena, entraron más de veinte hombres iguales en esa casa, estaban llenos de sangre pidiendo más. Habían matado a todo el pueblo, les llamaban “los más de veinte jinetes del Apocalipsis” y había entrado a esa casa para…
-¡Joder! Tíos, no me matéis a mi narradora… ¿Quién continuará la historia?
-¡Papa! ¡Han entrado unos hombres raros en mi habitación y Moisés me ha intentado ahogar con su peluche!
-¡Son esos!
-¡Oh no! ¿Quién seguirá la historia?
-Yo Jose Francisco, cuando estuve en el altar prometí estar contigo hasta que la muerte nos separe y si tengo que narrar tu historia para que todos podamos morir… ¡Lo haré!

Se había dispuesto una persecución por la casa. Moisés gritaba y gritaba que quería sangre, así que se unió a la matanza de la Familia Tradicional
-Oye una duda cariño, ¡jinetes, parad un momento! Oye, ¿puedo quedarme hasta el epílogo?
-Sí, ¡ahhhh!

Jose Francisco se estaba desangrando… su propio hijo le había clavado una de las cintas de Jara y Sedal. Fuera de la casa, Pedro y la hija había salido evitando los obstáculos y las grietas que se habían formado. La hija cayó y Pedro evitando el mismo obstáculo, calló en el de al lado.
-Seré patosoooooo…

Su voz había desaparecido. Los jinetes habían destruído el mundo y ahora, solo les quedaba vivir a sus anchas.
-¡Yo me pido Estados Unidos!
-¡No! Yo quería Estados Unidos… ¡Me cojo la Antártida!

Y así se tiraron un mes… eligiendo los puñeteros países. Pero… ¿alguien sabe que ocurrió en la cárcel? Yo no, porque la otra narradora que lo sabía mejor, murió. Ahora que lo pienso, mi hija ha muerto. ¿He sido la única que ha vivido? Jo, que regalazo. Gracias chicos.
-¡De nada!
Y así, acabo todo… ¿Volverán?